No existe el hombre perfecto pero con tus actos, amor, pasión y compresión te has convertido en mi perfección de hombre.Llegaste a mi vida como un rayo de luz e iluminaste mi corazón, convirtiendote así en el héroe de éste sincero, tierno y a la vez fuerte amor del cual te hiciste dueño unitario. Te transformaste en mi doctor curando mi alma de un abismo oscuro y solitario colmandome de besos de colores y dulces abrazos que hacen mas amena e intensa mi vida.
En tu mirada, mis sentimientos de amor se regocijan y viendo pasar el tiempo junto a ti, mi felicidad se intensifica comparando la vida con un arcoiris de colores que simboliza la felicidad que siento en todo mi interior reflejada en el espejo de una sincera y fiel sonrisa.